¿Se puede pedir un préstamo para pagar la entrada de la hipoteca?

¿Se puede pedir un préstamo para pagar la entrada de la hipoteca?

¿Quieres comprar una casa, pero no dispones de suficiente dinero ahorrado para pagar la entrada? Esta es precisamente una de las grandes barreras a las que se enfrentan muchas de las personas que quieren comprarse su primera casa, sobre todo, los más jóvenes.

¿Qué hacer ante esta situación? Existen algunas alternativas que permiten conseguir la concesión de una hipoteca sin ahorros, aunque no siempre es fácil. Por ello, surgen cuestiones y dudas acerca de la posibilidad de pedir un préstamo para pagar la entrada de la hipoteca. ¿Es posible? La respuesta rápida es que, en la gran mayoría de los casos, no. Se trata de una operación que conlleva muchos riesgos y que los bancos no quieren asumir. No obstante, sí que es posible si se cumplen algunas condiciones.

Si quieres saber más sobre este tema, en esta guía te explicamos con detalle todo sobre la posibilidad de pedir un préstamo para pagar la entrada de la hipoteca, que suele ser del 30 % del valor total de la vivienda.

Contenido de la información:

  • Qué hacer si no tengo dinero para pagar la entrada de la hipoteca
  • Qué préstamo pedir para pagar la entrada de la hipoteca
  • Riesgos de solicitar un préstamo personal para pagar la entrada

Qué hacer si no tengo dinero para pagar la entrada de la hipoteca

Es un problema habitual. Para comprar una vivienda cuyo precio es de 200.000 euros, las entidades bancarias solicitan a los clientes el 30 % de esta cifra por adelantado, en concepto de entrada.

Esto se debe a que las entidades solo financian, en la mayoría de los casos, hasta el 80 % del valor de la vivienda. Aunque hay excepciones y son las entidades que todavía ofrecen hipotecas del 100 % más los gastos. A lo que suman los gastos de gestión por la operación de compraventa, que establecen en un 10 %.

Este 10 % más el 20 % que no suelen financiar los bancos, supone el 30 %. En euros, para una casa que cuesta 200.000, el cliente debe tener 60.000 euros ahorrados. (30 % de 20.000 es igual a 60.000).

Sin embargo, esta no es una cifra fácil de alcanzar. Ante estas situaciones, las personas que no tienen liquidez para pagar la entrada pueden recurrir a otras vías, como por ejemplo:

  1. Solicitar un avalista, que suelen ser los padres del futuro titular de la hipoteca.
  2. Conseguir una doble garantía hipotecaria, que es un sistema similar al anterior. Pero con una diferencia: la persona que se pone de garante tiene que tener su vivienda ya pagada.
  3. Una tercera vía, que es la que explicamos en esta información: Pedir un préstamo al banco para pagar la entrada de la hipoteca.

Qué préstamo pedir para pagar la entrada de la hipoteca

Este método consiste en pedir un préstamo personal para pagar el 30 % de la entrada de la vivienda. Se trata de una operación que conlleva sus riesgos y que no siempre es fácil de conseguir.

Para empezar, la entidad bancaria que concede la hipoteca probablemente no va a querer conceder este segundo préstamo. En estos casos, el solicitante tiene que acudir a otra entidad bancaria a hacer esta solicitud. Porque además, si la entidad bancaria que concede la hipoteca se entera de esta operación, puede incluso rechazar la concesión del préstamo hipotecario.

¿Cómo puede enterarse de ello? A través de la Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE). Una entidad que tiene toda la información del historial de crédito de los solicitantes. Las entidades bancarias pueden solicitar al CIRBE esta información antes de denegar o aprobar la concesión de un préstamo. Esta información en el CIRBE se actualiza de manera periódica, pero no todos los días. Aproximadamente actualizan los datos cada dos o tres semanas.

Esto quiere decir que si una persona solicita un préstamo personal para pagar la hipoteca y antes de que aparezca el registro de esta operación en el CIRBE, solicita la hipoteca, puede que aumenten las posibilidades de que la entidad bancaria conceda el préstamo hipotecario. Porque aunque la entidad solicite el historial crediticio del cliente, probablemente la operación de solicitud del préstamo personal no aparecerá registrada en la plataforma. Para ello tendría que pedir el préstamo personal aproximadamente dos semanas antes de la solicitud de la hipoteca.

Riesgos de solicitar un préstamo personal para pagar la entrada

Los principales riesgos asociados a esta operación tienen que ver con el impago y el sobreendeudamiento. De hecho, al pedir un préstamo personal, el solicitante acumula dos deudas pendientes que debe asumir y que pueden convertirse en un problema si no se gestiona bien el dinero.

El gran riesgo se encuentra en que el pago de la cuota del préstamo personal puede llegar a ser tan elevado como el de la hipoteca, porque tiene unos intereses asociados más altos que el préstamo hipotecario.

Otra de las dificultades de esta operación es que los bancos no están dispuestos a asumir este riesgo tan elevado. Motivo por el que probablemente denieguen la concesión del préstamo hipotecario si se enteran del segundo préstamo.

¿Cuál es el coste de cambiar de una hipoteca de tipo variable a tipo fijo?

Coste de cambio del tipo de interés en la hipoteca./ Foto de Canva

Coste de cambio del tipo de interés en la hipoteca./ Foto de Canva

El tipo de interés que se acuerda en el pago de una hipoteca es un elemento de gran importancia. Este elemento marca el interés que debe pagar el cliente mediante la cuota de devolución del préstamo hipotecario. Este tipo de interés puede ser fijo o variable, aunque también se contempla el tipo de hipoteca mixta.

En función del número de años de plazo de devolución de la hipoteca, las cuotas a pagar de forma mensual serán mayores o menores. Si se trata de un plazo de 30 años de devolución, normalmente la cuota de devolución será menor, aunque deberá pagarse durante un mayor número de tiempo.

Por otra parte, hay que prestar especial atención al tipo de interés establecido en la hipoteca. El tipo de interés fijo conlleva que el pago mensual de la hipoteca siempre tenga el mismo interés. Sin embargo, el tipo de interés variable puede provocar que el interés aumente o disminuya según el índice de referencia (Euríbor). Cada modalidad de hipoteca cuenta con una serie de ventajas e inconvenientes.

Cambiar una hipoteca de variable a fijo

La novación de una hipoteca es cualquier modificación que se realice en los términos del préstamo hipotecario después de la firma. Mediante este mecanismo, los usuarios tienen la posibilidad de cambiar de una hipoteca de tipo variable a tipo fijo

Coste de cambio del tipo de interés en la hipoteca./ Foto de Canva
Coste de cambio del tipo de interés en la hipoteca./ Foto de Canva

En caso de proceder al cambio de hipoteca de tipo variable a tipo fijo mediante novación, el titular solo tendrá que asumir el coste de la comisión por esta modificación. Así, la nueva ley hipotecaria marca un límite del 0,15% durante los tres primeros años de contratación de la hipoteca. Sin embargo, a partir del cuarto año los bancos no podrán cobrar nada por dicha operación.

Incluso, algunas entidades bancarias no cobran comisión por cambio de hipoteca variable a fija, aunque se produzca dentro de los tres primeros años de contratación. Es el caso de entidades bancarias como ‘ING‘ y ‘OpenBank‘.

Cambio de tipo variable a fijo mediante subrogación

Otra posibilidad de cambiar el tipo de interés de hipoteca de variable a fijo es a través de subrogación. Es decir, llevando el préstamo hipotecario a otra entidad bancaria que ofrezca unas condiciones diferentes a las pactadas inicialmente. En este caso, el coste económico para el cliente suele ser mayor.

Primeramente, será necesario hacer frente a la comisión por subrogación, que actualmente se sitúa en un 0,15% durante los tres primeros años. Al igual que ocurre con la novación, a partir del cuarto año no sería necesario pagar esta comisión,

No obstante, las personas interesadas en la subrogación, deben pagar entre 200 euros y 500 euros para tasar el valor de su vivienda. También es posible que la nueva entidad bancaria a la que se traslada la hipoteca cobre una comisión de apertura, aunque no es una práctica habitual, debido a que a las entidades bancarias les interesa captar a nuevos clientes.

En definitiva, cambiar la hipoteca de tipo fijo a tipo variable puede conllevar una serie de gastos económicos. Lo importante será determinar si a la larga esta modificación puede ser beneficiosa o no.

ta (8.00 a 18.00h) por un salario de 75.0000 – 85.0000 euros brutos/año. Hay muchos ejemplos más en el portal Empléate del SEPE, donde sólo poniendo el tipo de contrato que queremos, nos saldrán miles y miles de opciones.

¿Cómo funciona?

Puede que los conceptos de préstamo con garantía hipotecaria e hipoteca se confundan o, directamente, pensemos que son los mismo, pero hay una diferencia básica entre ambos. El préstamo con garantía hipotecaria es una forma de conseguir financiación poniendo una vivienda como garantía del préstamo, mientras que la hipoteca se constituye como la garantía de que se devolverá la deuda contraída para financiar la compra de una vivienda. 

¿Qué es un préstamo con garantía hipotecaria? ¿Cómo funciona?

Este producto bancario se solicita para recibir financiación en forma de préstamo al consumo, es decir, en proyectos que NO impliquen la compra de una vivienda. Como pueden ser, por ejemplo, la compra de un coche, realizar reformas en el hogar, etc. El préstamo con garantía hipotecaria constituye un contrato a través del cual la garantía del préstamo se fundamenta sobre un inmueble (como una vivienda o un local) y no personal como suele suceder en otra clase de financiaciones. Podrás solicitar este tipo de préstamo si dispones de una propiedad inmobiliaria a tu nombre y los solicitas para cualquier otro destino de los que hemos mencionado anteriormente. Otra de las características de un préstamo con garantía hipotecaria son:

  1. El interés que te cobrarán por el préstamo no es el mismo que el de las hipotecas, sino que por el contrario, este tipo de interés suele asemejarse más al de préstamos personales. 
  2. No se rigen por las mismas condiciones que en las hipotecas. No suelen tener vinculaciones y tienen un plazo de amortización más corto que las hipotecas, pues suelen tener también un período de devolución menor. 
  3. Puedes solicitar este préstamo aunque estés incluido en alguna lista de morosos o en general si tu situación financiera es más complicada.

¿Te concederán el préstamo que buscas para tu futuro proyecto? Calcula tu cuota: 

Un ejemplo de empresa que ofrece préstamos con garantía hipotecaria es Prestamo Capital. Esta empresa concede préstamos personales a medida para aquellas personas que necesiten financiación y tengan una propiedad a su nombre. Se podrán solicitar desde 10.000€ hasta 1.000.000 €, con un plazo entre 6 y 240 meses y un tipo de interés desde 2% TIN (3,90% TAE).

Más información sobre el préstamo con garantía hipotecaria de Préstamo Capital

Diferencias entre un préstamo con garantía hipotecaria y una hipoteca

Suponemos que conoces el concepto de hipoteca, pero si no es así, siempre puedes visitar nuestro blog de hipotecas para informarte. Desde luego, la hipoteca es la principal herramienta para poder acceder a la compra de una vivienda. Con la hipoteca se genera la financiación necesaria para ajustarse a los precios de este bien inmueble. Sin embargo, tener una vivienda de la que eres propietario, puede ayudarte a conseguir financiación para otras operaciones: realizar reformas en tu hogar, comprar un coche, imprevistos… este es el caso de los préstamos con garantía hipotecaria, que pasa por ser uno de los modelos de financiación más desconocidos por parte de los usuarios.

Cada una de estas dos líneas de crédito tiene un tratamiento diferente. Por lo tanto, si no dispones de una nómina o estás en una situación más complicada para que te concedan un préstamo personal al estar inscrito en un fichero de morosos, la mejor solución consistirá en el préstamo con garantía hipotecaria. No porque sea una mejor financiación, ya que si nos fijamos en la TAE no tiene condiciones tan favorables, sino porque es la única manera de conseguir el dinero que necesitas. Recordamos que el préstamo con garantía hipotecaria no puede utilizarse para comprar una vivienda. En ese caso, solicitaremos una hipoteca.

Otro de los aspectos en donde divergen estas financiaciones es el que se refiere a los importes concedidos. Porque a través de la hipoteca podrás solicitar un importe de hasta el 80% del valor de de la vivienda, mientras que para que te concedan el préstamo con garantía hipotecaria, el piso deberá presentarse con un capital pendiente inferior al 40% del precio de tasación del inmueble que quieres aportar como garantía. En algunos casos es requisito imprescindible que el inmueble esté libre de cargas. 

Otra de las diferencias son los plazos de devolución. Mientras que el plazo medio de devolución de una hipoteca es de unos 23 años, así nos lo muestra el INE, los préstamos suelen tener plazos de devolución más breves, ya que solemos solicitar una cantidad de dinero mucho menor a la cantidad de financiación de una hipoteca. 

Préstamo con garantía hipotecaria vs hipoteca

Para resumir toda la información ofrecida, cabe destacar que existen diferencias significativas entre una hipoteca y un crédito con garantía hipotecaria. Estas diferencias las intentaremos explicar en el siguiente cuadro comparativo

 Préstamo con garantía hipotecariaHipoteca
Finalidad del préstamoCualquier finalidadCompra de vivienda
Plazo de devoluciónhasta 20 añoshasta 30 años
¿Permite ASNFEF?No
Financiación máximaHasta el 40% sobre tasaciónHasta el 80% sobre tasación